PRENSA





 Karagöz (Journal du Festival de Charleville Mézières)



 
Crónica de Toni Rumbau de nuestro paso por el XXII Congreso Internacional de la Unima 2016. 








http://www.titeresante.es/2016/06/02/noche-autonomica-castilla-leon-mas-aragon-digresion-libertaria-y-nueva-secretaria-general-de-unima-idoya-otegui/ 



Voilá otra bonita crítica de Toni Rumbau!!
noviembre/2015

http://www.titeresante.es/2015/11/30/titirijai-2015-algunos-espectaculos-ii-parte-premio-a-periferia-teatro-y-homenaje-a-teatro-arbole/

Ovidia, una historia de muertos y corazones.
Pudo asombrarse el público de Tolosa con esta obra singular y desconcertante fruto de la imaginación de una compañía joven que tiene su base en varias ciudades a la vez: Bruselas, Madrid, Barcelona y Alicante. Asombrarse y regodearse, pues el espectáculo, presentado en la franja nocturna del Titirijai en el teatro del Topic, fue recibido con alborozado gozo por los espectadores que llenaron la sala.

Y eso que Ovidia es una historia oscura, que requiere un esfuerzo de atención para entrar en ella, pues sus autores decidieron no darlo todo masticado, para despertar así la imaginación del respetable, obligado a poner su parte en la comprensión y disfrute del producto.
El programa de mano da unas pistas importantes para situarse, y si uno quiere prescindir del mismo, disfrutará igualmente de la obra, aunque se acabe inventando buena parte del argumento. Lo cual juega a su favor, al ofrecer una abertura de entendimiento siempre deseable.

Muy interesante me parece la perspectiva en la que se colocan los tres manipuladores actores, pues aunque se limitan a mover los muñecos, intervienen indirectamente en la obra: muertos que al principio del espectáculo salen del cementerio con el que se abre el telón. Tres muertos vivientes, por supuesto, con la palidez de los que viven en la ultratumba, pelos crecidos y salpicados del polvo que suele haber en las tumbas, más los gestos lentos que recuerdan a los zombis del cine.
Por de pronto, gozan de una perspectiva que es la correcta casi en términos absolutos, pues ¿qué mayor distancia, desprendimiento y clarividencia podemos encontrar que no sea la de los muertos?  Al no tener nada que perder, pues ya lo han perdido todo, pueden dedicarse a analizar las pasiones humanas sin tomar partido, aunque no disimulen sus preferencias, guiadas básicamente por razones éticas y estéticas más que por las del vil metal que suele mover a los corazones humanos. Y, en efecto, tal es la actitud básica de los titiriteros manipuladores de la obra, que diseccionan el drama humano de Ovidia, su siniestro casero y el hermano gemelo sin convertirlo en una obra de malos y buenos.


Muertos son los manipuladores, y muertos están los personajes, pues la historia se cuenta a posteriori, a modo de crónica negra de sucesos. Por otra parte, no hay que olvidarse de que todos ellos son títeres, que cuando se los deja de mover, se quedan sin vida alguna. Podríamos definir la obra como un espectáculo de muertos pensado para los muertos, de ahí que cueste a los espectadores situarse en el correcto punto de vista, ya que no gusta a la gente imaginarse en el otro barrio. También podría ser un sueño de muertos o un retablo de marionetas hecho para el disfrute de los muertos del cementerio, pues tal es el paisaje que engloba toda la escenografía.
Si dejamos a los muertos en paz, nos encontramos con una obra focalizada en el tema del Doble, que es en cierto modo la temática básica de cualquier espectáculo de marionetas, pues por algo un muñeco no es nadie si no hay un segundo detrás de él que lo mueva. Que Ovidia tenga dos corazones -el porqué es casi anecdótico- se convierte en el núcleo del asunto: por un lado, sufre de una hipersensibilidad emotiva de altos vuelos, pues bien sabido es que el órgano del corazón se encarga de los fenómenos de empatía y de amor al prójimo. Y si disponer de uno ya trae problemas, con dos la cosa puede hacerse insoportable. Y tal es lo que le ocurre a Ovidia. Este exceso de sensibilidad (dos corazones en el pecho), al no poder proyectarse hacia los demás debido al peligroso amor caníbal que reina en nuestro entorno social, la induce a desdoblarse en dos, creando un ser semejante a ella pero en masculino, con el que soñar, convivir y actuar ´sin el lastre del corazón’. Un asesino, vaya, que se despacha a gusto sin razones claras. Para los que han leído el programa, este doble es real y consiste en el hermano gemelo de Ovidia. Poca diferencia hay entre ambas opciones: el tema de los gemelos es también el tema del doble, expresado en términos biológicos.

La obra busca una solución al drama de Ovidia, que no puede ser más que dramática, y que cada espectador capta y entiende a su manera. Todo lo cual nos lleva a pensar que nos encontramos ante un espectáculo de los que hacen pensar, sin pretender condicionarnos desde las palabras -el texto es mínimo- ni a través de mensajes concretos, oscuros u obvios. El público, el día de la función, pareció comprender estas cualidades, al premiar la actuación con sinceros aplausos y una curiosidad por ver de cerca a títeres y actores sobre el escenario. El mejor premio que puede recibir una compañía.




El HERALDO DE ARAGÓN:


https://inquietudsculturals.wordpress.com/2014/10/06/ovidia/

"Ovidia, coeurs en transit, de la Société de la Mouffette, en el Tantarantana Teatro" por Toni Rumbau.

Se ha podido ver en Barcelona, dentro del V Ciclo Compañías en Red, que organiza la Red de Teatros Alternativos, la obra ‘Ovidia’ de una compañía de nombre francés  –Vera Glez, su directora artística y autora de la obra, reside en Bruselas– que sin embargo procede de Madrid, pues allí se ha creado el espectáculo y de allí son la mayoría de los participantes. Una obra que ha sido escogida por el circuito de las Salas Alternativas españolas para girar por ellas, algo que debe alegrar a todos los que gustamos de este género que usa la duplicación actoral con muñecos para su expresión en el escenario.

Ha sido un verdadero placer constatar una vez más la buena salud que tiene el género en Madrid, con propuestas jóvenes y arriesgadas como la presente que se lanza en formatos medianos con ganas de sorprender al espectador. Y es que la obra urdida por Vera Glez y su equipo sorprende y atrapa al público desde el principio hasta el final, gracias a unos personajes ambiguos y oscuros, que oscilan entre lo grotesco y lo poético, y que se van definiendo a través del despliegue narrativo de la obra con saltos de plano y de registro, bien hilvanados por la presencia de los manipuladores. Una presencia que cabe considerar como uno de los mayores aciertos de la obra, pues los actores-manipuladores se mueven entregados al servicio de los muñecos, en una actitud básicamente neutral pero que no esconde la profunda empatía que sienten por los personajes, de modo que estos no pueden evitar fijarse en ellos, recordándoles de que en efecto están para servir a los títeres y no para sentir sus emociones. Indicaciones que constituyen magníficos guiños a modo de sutiles contrapuntos en el ritmo de la obra –y muy bien acogidos por el público.

Ovidia
Ovidia.

Esta relación entre el títere y los titiriteros, bien sustentada técnicamente por una impecable manipulación sobre mesa (de las que requieren a veces dos y hasta tres manipuladores por muñeco), constituye el sostén dramatúrgico sobre el que reposa la historia, de tintes sórdidos y buenas dosis de humor negro, en una especie de thriller psicológico que nos recuerda a veces la atmósfera de un diseño de cómic con la acción detenida en un Motel de carretera.
Bien lograda la ambigüedad del personaje principal, Ovidia, aquejada por un mal curioso como es el de tener dos corazones, el propio y el de su hermano gemelo, lo que produce curiosas ensoñaciones poéticas y ectoplasmáticas, con embriones psíquicos y almas gemelas volando. La historia avanza con misteriosa incertidumbre hacia su final truculento. Una incertidumbre narrativa que tiene la virtud de sostener la atención del público, atento a los mínimos detalles, pues sabe que la clave de todo está en ellos, en los gestos de algún títere, o de algún manipulador, o en alguna sorprendente irrupción de unas almas voladoras, o de dos embriones psíquicos… Pues si alguna singularidad tienen los títeres, es esa capacidad de contar y de mostrar lo inexplicable, dejando que sean las imágenes las que hablen por sí mismas.

Los tres manipuladores, Esther d’Andrea, Lucas Escobado y Vera Glez, verdaderamente entregados a su labor, despertaron el entusiasmo del público, que cuando acabaron de aplaudir subieron con ganas al escenario, fascinados por los muñecos y por la historia que acababan de ver. Esperemos que en los cuatro días que están en Barcelona el interés y la asistencia no se detengan al buen nivel del día del estreno y vayan a más. La propuesta bien se lo merece.






"OVIDIA" premio CENIT (de nuevos investigadores teatrales organizado por Atalaya y Cicus) a la mejor puesta en escena 2013!!
 NOUS AVONS GAGNÉ LE PRIX CENIT (POUR DES NOUVEAUX CRÉATEURS THÉÂTRAUX)   À LA MEILLEURE MISE EN SCÈNE 2013!!



MIGUEL GABALDON de Espectáculos en Madrid.

"Ovidia vive en un motel de carretera regentado por un hombre extraño e inquietante. Ovidia se despierta sobresaltada todas las noches por sueños que no le dejan descansar. Ovidia es solitaria, frágil y extremadamente sensible. Ovidia tiene dos corazones. Ovidia… es una marioneta. Como todos los protagonistas del montaje que lleva su mismo nombre, Ovidia (Coeurs en transit), de La societé de la Moufette que se ha podido ver en Kubik Fabrik. Un espectáculo de marionetas mágico, oscuro y turbador.
Los tres componentes de la compañía nos ofrecen unos seres movidos por sus manos expertas y por extraños impulsos para introducirnos en un mundo absolutamente particular y perverso. Y tremendamente hermoso. Los marionetistas están a la vista, incluso interaccionan de vez en cuando de forma tierna y delicada con los verdaderos personajes. Los protagonistas, sin duda, son sus criaturas, en los que el espectador centra la vista sin molestia ninguna, a pesar de que se vea a sus motores humanos. Todo gracias a la limpieza de movimientos de los manipuladores. Y a que realmente éstos son actores e interpretan, no sólo mueven unos muñecos (como algunos podrían pensar): ellos mismos se transforman en las marionetas.
El personaje de Ovidia, esta criatura que sueña con su hermano gemelo, es sencillamente fascinante. Al igual que el desequilibrado dueño del motel, que domina a su inquilina llegando casi hasta un punto aterrorizador. Pero que por otra parte no sabe ni abrir una lata de guisantes. Hay muchos detalles que hacen de éste un espectáculo especial. Desde las inquietantes marionetas (casi macabras), hasta esa escenografía en miniatura: el motel giratorio. Pasando por un diseño de iluminación extraordinario y una ambientación sonora que no le va a la zaga. Hay incluso un momento musical estremecedor en directo (versión de un tema de un grupo belga: A part of our hearts, de Dez Mona). En resumen, todo consigue crear una atmósfera especial e hipnótica. Hay ideas geniales, como el representar los interiores sobre el motel y pasar a muñecos más pequeños, esquemáticos, cuando los personajes caminan por el exterior del edificio. Pero, en especial, hay unos instantes mágicos, poéticos y excepcionales: los sueños de Ovidia. En estos sueños aparecen los fetos (que evolucionan en cada aparición) de ella y su gemelo en el útero materno. Dos figuras flotantes, blanquecinas y espectrales (para potenciarlo se hace uso además de la luz negra) que se relacionan de una forma delicada y especial antes de nacer. Son imágenes hermosísimas y fascinantes, de una belleza brutal. Es increíble como se puede transmitir tanto de forma tan sencilla (aunque de sencillo nada, claro).
En definitiva, Ovidia es un espectáculo especial, muy especial, poético y perturbador en el que merece muchísimo la pena poder sumergirse. Una extraña historia sobre la soledad, la pérdida y la liberación… “Some of those are solitary… I think I’m one of those…”
http://espectaculosenmadrid.wordpress.com/2013/05/19/ovidia-coeurs-en-transit-de-la-societe-de-la-moufette-poesia-soledad-y-marionetas/



"Ovidia habite dans un motel de auto-route tenu par un homme étrange et inquiétant. Ovidia se réveille en sursaut tous les nuits à cause de ses cauchemars que ne le laissent pas se reposer. Ovidia est solitaire, fragile et extrêmement sensible. Ovidia a deux cœurs. Ovidia...est une marionnette. Comme tous les personnages principaux du spectacle que porte son même nom, Ovidia (cœurs en transit), de la compagnie La Société de la Mouffette qu'on a pu voir à la salle Kubik Fabrik. Un spectacle de marionnettes magique, sombre et troublant.

Les trois comédiens de la compagnie nous offrent des êtres manipulés par leurs mains expertes et par des étranges élans pour nous introduire dans un monde absolument particulière et pervers. Et énormément beau. Les marionnettistes sont à vue, parfois ils interagissent de manière tendre et délicate avec les vrais personnages. Les personnages principaux sont, sans doute, leurs créatures et ils captivent le spectateur sans problème, bien qu'on voit à ses moteurs humains,

grâce à la netteté des mouvements des manipulateurs. Grâce aussi à qu'ils sont comédiens et jouent, non pas seulement font bouger les poupées (comme certains pourraient penser) ils se transforment aussi en marionnettes.

Le personnage d'Ovidia, cette créature qui rêve à son jumeau, est simplement fascinante.

De la même façon que le déséquilibré propriétaire du motel , qui soumettre à sa locataire jusqu'à un point terrifiant. Mais d'autre part il ne sais pas même ouvrir une boîte de conserve. Il y a beaucoup de détails qui fassent spécial ce spectacle-ci. Depuis les inquiétants marionnettes ( presque macabres), jusqu'à la scénographie en miniature : le motel giratoire. En passant pour un dessin lumière extraordinaire et un bruitage sonore que n'a rien à l'envier. Il y a même un moment musical en direct impressionnant (version d'une chanson d'un groupe belge : A part of our hearts, de Dez Mona). En résumé, tout réussi à créer une atmosphère spéciale et hypnotique.

Il y a des idées géniales, comme celle-la de représenter les intérieurs sur le motel et utiliser de marionnettes plus petites, presque schématiques, quand les personnages marchent à l’extérieur du bâtiment. Mais particulièrement, il y a des scènes magiques, poétiques et exceptionnelles : les cauchemars d'Ovidia. Dans ces rêves apparaissent les fœtus (qui évoluent à chaque apparition) d'elle et jumeau dans l’utérus maternel. Deux figures flottantes, blanchâtres et spectrales ( ils utilisent lumière noire pour le donner de la puissance) qui se mettent en rapport d'une maniéré délicate très belle et fascinante, d'une manière brutale. C'est incroyable comme c'est possible de transmettre autant de façon si simple (mais c'est sûr que ce n'est pas simple).

En définitive, OVIDIA est un spectacle spéciale, très  spéciale, poétique et perturbateur dans lequel vaut la peine se plonger.

Une étrange histoire sur la solitude, la perte et la liberation... « somme of those are solitary...i think i'm one of those ».




          LA GUÍA DEL OCIO.



La compagnie La Société de la Mouffette revient à Kubik Fabrik pour nous montrer cette insolite et mystérieux spectacle de marionnettes pour public adulte.

Un insolite thriller de motel avec des marionnettes de quatre-vingt centimètres c'est le suggestif spectacle « OVIDIA cœurs en transit », une création de la compagnie hispano-belge La Société de la Mouffette, basée à Bruxelles, qui revient à Kubik Fabrik ce vendredi 17.

Avec de marionnettes en bois manipulées à bâtons et des autres plus petites d'ouate, La Mouffette transforme une table en un sordide motel de route en banlieue.

Sur ce navire de naufrages, que tourne et résonne le nuit, le collectif crée de plans générales et intimes de la étrange vie d' Ovidia, une cliente qui souffre un mystérieux dédoublement de personnalité.

La compagnie affirme que sa création est « une mélange de réalisme poétique et tragédie bukowskianne » .Après quelques étapes de créations en représentations privés le dernier mois d'avril, la mouffette réussi à susciter au spectateur inquiétude et sensation de danger grâce à la délicate manipulation des marionnettes et à l’interprétation des comédiens, mêlés à l’atmosphère irréelle de sa bande sonore.

Kubik Fabrik a soutenu un projet de genre théâtrale rare en Espagne. Les créateurs d' Ovidia disent :

« on est conscients du bon moment que profitent les marionnettes pour public adulte dans le reste d'Europe, néanmoins nous surprend l'absence de circuit dans notre pays ».